Siempre he considerado que en cuestiones de relaciones me he caracterizado por ser algo lerdo, tanto para darme cuenta cuando me pretenden, como en exigir un poco de la otra persona. Pero una de la pocas cosas que he aprendido a lo largo de mi vida amorosa, que más que larga es repetitiva, es no hacerme problemas con las personas.
Uno siempre vive algo ajetreado (ya bastante diría yo) con tareas, trabajos, deudas, salidas, problemas, casa y uno que otro chismecito, como para ganarse uno más al cargar con los dilemas existenciales de la pareja de turno. Así que para evitar el stress extra (que uno siempre debe echarse encima cuando empieza a salir con alguien) siempre he tenido como dicho "ser como el río", no para dejar que todo el mundo se meta sino para fluir con las personas. Así que sencillamente cuando alguien toma una decisión pues se le respeta y se le entiende. Ahora que la madurez no vaya al compás de lo que se elige....es ya otro problema.
Entonces mencionado ya lo anterior, cuando alguien no conecta con mi forma de pensar y ser (alguien con un vínculo afectivo) y decide dejar de frecuentar mi compañía "romántica", tras aducir grandes diferencias entre nuestras personalidades; sin olvidar incluir la sazón del drama en las acusaciones al pasar a la ofensiva con cortantes "esto no va hacia ningún lado" y su postre de "mejor dejemos eso así" (aún cuando traté de llegar a un sano empate, porque en toda relación en algo hay que ceder), es cuando pongo mi consejo en práctica al decir: "OK", "Chevere" y "te entiendo" (que sin mucho barullo acaba cualquier drama)
"Normalmente" (y no digo siempre porque a todos nos gusta el chisme) procuro aceptar las decisiones de las personas con las cuales me involucro sentimentalmente. Ahora bien cuando se pone fea la cosa? ...cuando se le añade drama como sal y pimienta.
Entonces mencionado ya lo anterior, cuando alguien no conecta con mi forma de pensar y ser (alguien con un vínculo afectivo) y decide dejar de frecuentar mi compañía "romántica", tras aducir grandes diferencias entre nuestras personalidades; sin olvidar incluir la sazón del drama en las acusaciones al pasar a la ofensiva con cortantes "esto no va hacia ningún lado" y su postre de "mejor dejemos eso así" (aún cuando traté de llegar a un sano empate, porque en toda relación en algo hay que ceder), es cuando pongo mi consejo en práctica al decir: "OK", "Chevere" y "te entiendo" (que sin mucho barullo acaba cualquier drama)
"Normalmente" (y no digo siempre porque a todos nos gusta el chisme) procuro aceptar las decisiones de las personas con las cuales me involucro sentimentalmente. Ahora bien cuando se pone fea la cosa? ...cuando se le añade drama como sal y pimienta.
Así que cuando cuando el teatro se arma, las indirectas vuelan y las echadas de culpa llueven es mejor siempre decir "Ok" y salvarse de la balacera... Cuando uno no repica en los motivos para una "separación" y se mantiene sereno, pues las cosas se arreglan....al final el drama sin público, como que no es lo mismo no?
.....Quien se va sin permiso, regresa sin invitación....y el drama? .... a la esquina!!!!
jajajajaja, lindo Taguito (: pero a mucha gente le gusta el teatro (el drama), pero si, como dices, la trama pone a tu personaje en el ojo de la tormenta, deja al otro (quizá al antagonista) con SU problema (: y tú: fluye
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